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lunes, 5 de diciembre de 2011

Siguen atacando nuestros derechos

  Es mejor prevenir que curar. 
  A partir de las diferentes políticas, decisiones del gobierno PRO, es esperable que para controlar el "abuso" sobre las licencias, tomen medidas restrictivas para nuestros derechos, en lugar de profundizar en las situaciones puntuales y en las causas que provocan dichas licencias.
  En este sentido es probable que en algún tiempo aparezca algún proyecto que quiera modificar el régimen de licencias. Desde ya, algunas ideas:
  -¿Aumentar capacitaciones en servicio para disminuir la necesidad de capacitación fuera de horario y así las licencias por estudio?
  -¿Abrir nuevas escuelas y grados para liberar los grados saturados de chicos?
  -¿Implementar pareja pedagógica para mejorar el trabajo en equipo y alivianar la carga psicológica en las relaciones entre docente, chicos, autoridades, padres?
  -¿Mejorar sustancialmente el salario para evitar la necesidad de tomar muchos cargos?
  -¿Contemplar tiempo de trabajo fuera del aula para planificar, preparar material, corregir y tareas administrativas?
  -(¿Más? Enviar sugerencias a maestro.de.grado@gmail.com o publicar comentarios).



Esta publicación se origina en la aprobación del proyecto de ley y en la siguiente nota periodística:
http://www.perfil.com/ediciones/2011/12/edicion_631/contenidos/noticia_0053.html


03/12/11

TRAS LA POLEMICA MODIFICACION DE LAS JUNTAS

Macri critica las licencias de los docentes

Según un relevamiento del Gobierno porteño hay maestros que en las últimas tres décadas pasaron 16 años sin dar clases. Los denunciarán por el abuso de un sistema permisivo.

Por Lucas Morando

Mientras todavía arden las secuelas del conflicto que se encendió anoche en la Legislatura cuando los diputados del PRO terminaban de reestructurar los mecanismos para elegir a los docentes, el Gobierno porteño no descarta avanzar con una próxima jugada.
Se trata de “terminar con los abusos” del sistema de licencias de los maestros, un tema que preocupa al ministro de Educación, Esteban Bullrich, y al propio jefe de Gobierno, Mauricio Macri.
Ocurre que un estudio preliminar sobre docentes con entre 30 y 38 años de antigüedad arrojó que del total de las horas que deberían haber pasado en el aula en todos esos años, como mínimo estuvieron el 19% del tiempo sin ejercer su profesión luego de haber pedido licencia.
El análisis, que fue realizado por los técnicos del Gobierno porteño, apuntó a medir las horas efectivamente dedicadas a la docencia –para saber el nivel de ausentismo– de unos 600 educadores de las escuelas porteñas y estimar cuál fue la razón por la que abandonaron el pizarrón.
Tras recopilar datos de las áreas de recursos humanos, de medicina laboral en decenas de escuelas, llegaron a conclusiones contundentes: hay casos de maestros que de los últimos treinta años pasaron más de 13 años sin dar clase, es decir el 43% de su carrera educativa.
Otro caso testigo que, con nombre y apellido, reveló el estudio: un maestro que hace 34 años trabaja en una escuela porteña estuvo ocho años sin entrar al aula (si se suman los períodos parciales que pidió licencia) y pasó otros ocho sin ir al colegio. Pasó el 47% de sus horas trabajadas en tareas no vinculadas a la educación.
En los 600 maestros estudiados se encontró decenas de estos casos. En el Ministerio de Educación creen que el problema de fondo se relaciona también con que en muchas escuelas hay interminables cadenas de suplencias que le hereda un docente a otro. Falta uno, lo cubre otro que se va y finalmente entra un tercero. Por eso, ahora que Bullrich logró una victoria tras aprobar la modificación del Estatuto Docente que reduce el peso de los gremios a la hora de elegir educadores, el próximo objetivo es fortificar los controles para otorgar licencias. Harán más denuncias en la Justicia como las que avanzan contra directores que falsificaban documentación, pedían licencia, y luego se iban a trabajar a escuelas privadas.
“El problema no es reducir la cantidad de licencias, sino trabajar con normas que estimulen la creación de profesores que den clase en una sola escuela, que tengan un solo cargo”, critica Luis Liberman, ex subsecretario de Educación, y ensaya sobre la raíz del problema: “Hay que atacar el déficit en las condiciones laborales de los docentes, que es una de las causas por las que tantos piden licencia”, se queja.
En el Gobierno repiten que el promedio mundial de suplencias encadenadas  (un docente que reemplaza a otro) es menor a dos pero en la Ciudad supera los tres cargos y hay ejemplos extremos de licencias encadenadas que llegan a acaparar a nueve profesionales distintos para una misma aula.
De todas formas, para Bullrich el promedio de ausentismo docente nacional es más preocupante que el local: en La Pampa, por ejemplo, llega al 40%, en Mendoza al 33%, en Neuquén al 25%, mientras que en la Ciudad se mantiene en 15%. Pero los datos porteños no son alentadores si se los compara con la educación privada, donde en 2010 los maestros apenas faltaron el 2,1% del tiempo total que deberían haber estado en el aula.

Barras e inflitrados
El jefe de Gobierno, Mauricio Macri, culpó a los gremios docentes por los incidentes ocurridos el jueves en la puerta de la Legislatura mientras se discutía la modificación del sistema de juntas docentes. El ministro de Educación, Esteban Bullrich, sin embargo, consideró que los maestros no tenían nada que ver con los episodios violentos y aseguró que se trató de infiltrados. El sindicato Ademys realizó un paro y una denuncia en la Policía por las agresiones recibidas por sus afiliados. Sus dirigentes sostienen que las patotas que actuaron frente a la Legislatura estaban compuestas por barrabravas y que fueron enviadas por el oficialismo para desbaratar la manifestación.
Macri afirmó que vio imágenes de “gente que dice representar gremios docentes impidiendo entrar a diputados a la Legislatura, agrediéndolos”. Sin embargo, no se refirió a las agresiones denunciadas por Ademys. Por su parte, Bullrich desligó a los maestros y aseguró que conoce a los docentes de la Ciudad y que no cree que hayan sido ellos. También criticó el accionar de la Policía Federal, a cargo de la seguridad de la zona: “No sé por qué no estaba, cuando apareció, se terminaron los incidentes”. Por su parte, el abogado de Ademys Ricardo Gagliardi aseguró que dos legisladoras, María Elena Naddeo y Laura García Tuñón, vieron desde sus despachos cómo los barrabravas bajaban de cuatro colectivos y que declararán en la comisaría la semana próxima.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

"La noche de las liberías": los docentes estaremos allí

   Los docentes participaremos de la "Noche de las librerías" (este sábado 24/11) para seguir difundiendo la verdad sobre el PROyecto dedocrático y sobre la política general del gobierno en el área educativa, tendiente a destruir la educación pública.
   Algunos estaremos volanteando a partir de las 18hs. El grueso nos reuniremos 20:30 en la esquina de Callo y Corrientes para mayor notoriedad.






¡PRECAUCIÓN!
Recuerden que los docentes somos violentos
y justamente estaremos comprando armas.

domingo, 6 de noviembre de 2011

VIOLENCIA ES MENTIR

   Violencia es mentir
  • Violencia es cuando llaman a un proyecto "democratización" pero quitan las elecciones.
  • Violencia es cuando llaman "violentos" a los docentes, que entraron caminando, a una sesión pública, por una puerta que les fue abierta desde adentro.
  • Violencia es cuando "la gente" repite y opina sin buscar argumentos, extendiendo la mentira.
  • Violencia es cuando levantan una sesión diciendo que no hay seguridad, pero demostrando en ese mismo momento que sí la hay, porque podés estar anunciando que ¡vas a levantar la sesión!
  • Violencia es cuando corren el eje de la discusión.
  • Violencia es cuando no nos consultan a los docentes.
  • Violencia es cuando nos ponen de rehenes entre los chicos y sus familias, contra las arbitraridades de la gestión.
  • Violencia es cuando no informan del paro silencioso por falta de docentes.
  • Violencia es cuando los chicos estudian con frío y sin estufas.
  • Violencia es cuando no pueden recibir vianda caliente por falta de gas.
  • Violencia es cuando en un espacio diminuto estudian 30 alumnos.
  • Violencia es cuando se aumenta el presupuesto para la educación de gestión privada ("subsidio a empresas").
  • Violencia es decir que trabajamos 4hs y tenemos 3 meses de vacaciones.
  • Violencia es ocultar que en las escuelas privadas trabajan como maestros personas sin título, pero otra pone la firma.
  • Ocultar la verdad es mentir. Mentir es violencia.


  Sobre el violento ingreso de violentos sindicalistas docentes a la santificada legislatura cuidada por sus ángeles guardianes.
  Aquí un relato apoyado en tres cámaras distintas. Creo que desarticula la mentira de ciertos medios, de políticos y de ciudadanos que, con intención o por desconocimiento, escriben y hablan sobre los "docentes que ingresaron a la fuerza, violentamente"


En este video se ve como abren las puertas desde adentro; algunos docentes entran caminando, otros se quedan parados cantando y un grupo intenta evitar que pase ingresen muchos.


Aquí se ve la situación desde adentro. La violencia fue por parte de la gente de "seguridad". Los docentes solo sostenían la puerta para que no se cerrara sobre nadie y para que pudiera entrar algún otro maestro. Cuando nuevamente abren la puerta, saltan y cantan, ¡no empujan para entrar! Están filmadas también las agresiones directas hacia esta cámara y su periodista. El agresor dice que se llama "Esteban Quito" (...). En el momento 1'44' se lo ve pegar con una cadena (¿con llaves?).

Y por último, en relación con el joven demorado, esposado, se ve en este otro video que se metió a tironear para abrir la puerta, pero sin golpes (¡menos con cuchillo!). A él lo agarran entre tres y uno de anteojos empieza a pegarle.


¡A difundir! Nuestra capacidad de difusión mediática es mínima frente a los grandes grupos. Nuestra lucha es un trabajo de hormiga, como la que hacemos en las aulas.